Ocho meses después de la caída mortal de su esposa, Daniel Vos apenas se mantiene a flote. Entonces el seguro le envía los datos del smart-home de esa noche. Una línea no cuadra: la puerta de la calle se abrió a las 3:12. Mientras él dormía. Mientras Marit yacía al pie de la escalera.
La policía reabre el caso ? y Daniel es el primer sospechoso. Cada capa que arranca destapa una nueva mentira: Marit no era quien decía ser. Y alguien en el vecindario tranquilo y familiar lo sabía desde hace tiempo.
La casa lo registraba todo. Pero quien puede borrar los registros, también puede esperar ? y lleva vigilando mucho más tiempo del que Daniel cree.