Elisa tiene cuarenta años y como casi siempre, llega tarde a todo. A los sueños, al amor propio, a la vida que quería. Arrastra una rutina que no la deja respirar, y una soledad ruidosa que nadie ve. Pero todo cambia un martes cualquiera, cuando una decisión aparentemente sencilla empieza a tambalear los cimientos de todo lo que creía ser.
Cuarenta años y un martes es una novela íntima, humana y real, con toques poéticos y un sutil aroma esotérico. Una historia sobre mujeres que se buscan en el espejo, que tropiezan con la tristeza, pero también con la belleza de lo cotidiano. Perfecta para quienes alguna vez se sintieron rotas, perdidas... o a punto de encontrarse.